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Castigo mi cuerpo

Castigo mi cuerpo una y otra vez
Sin darme misericordia alguna
Hasta olvidar esta insensatez
De querer un mundo sin dolor.

Castigo mi cuerpo una y otra vez
Cuando el pensamiento vanal llega
Cuando de un minuto a otro mando al olvido la culpa
Y así, cual verdugo y víctima,
Sufro un poco la condena
La cual por El me ha sido quitada.

Castigo mi cuerpo una y otra vez,
Siendo hermano del que sufre abandono,
Del que batalla con su propia carne,
Del  que mira tras las rejas,
Del que va directo a sentarse a la silla.

Castigo mi cuerpo una y otra vez,
No quiero que sea tan fácil,
Pues esto no es el camino ancho,
Es una puerta estrecha,
Bañada de sangre, maltrato, dolor, plegaria.

Castigo mi cuerpo una y otra vez,
Pues el paraíso esto aún no es. 

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Sin besos

Sin besos, sin caricias,
Sin palabras dulces, sin miradas hechizadas
Como un viejo album olvidado guardando recuerdos
Como un lago secandose al paso del tiempo

La locura se volvió cordura
La aventura se volvió rutina
Lo nuevo se volvió conocido
La espera se volvió olvido

De lejos observa lo que era suyo
Disfruta la mentira de que aun es suyo
Desecha las canciones de desamor
Pues cree aún en el amor

Da vueltas en círculos
Quizas tuvo la culpa de este destino
Quizas no fue capaz de mantener el hechizo
Y ella sus ojos abriera
Y se diera cuenta que el no es príncipe
No es poeta,
No es un soñador,
Él es nada, algo parecido a lo que el viento arrastra.

Señal de desacuerdo

En señal de desacuerdo tiré el edicto sin saber su contenido,
Dejé que el suelo sea el sinónimo de su destino,
Y que el mundo gire en torno a la ignorancia,
Que cada uno muera en la suposición, en su interpretación, del futuro.

Y ahí está justo en el pasillo, poco a poco cubriéndose de polvo,
Como si esperara el momento de ser parte del mundo de los desechos,
Pero a su vez, en su silencio, clama por antes de morir recibir de alguien, podría ser yo, una última hojeada.

Surge también, cual esencia mía, ese deseo misterioso que me ha acompañado toda mi vida; el deseo de saber...

No soy como los demás. ¡No! Yo soy diferente - me lo dice al oído.

Esta vez no iré contracorriente,
Esta vez quiero verles morir estando en medio de ellos,
Esta vez quiero proveerles la pala con la que cavaran su propia tumba.